La sangría blanca es una variante ligera y fresca de la clásica bebida española, hecha a base de vino blanco, frutas y un toque de licor. Su carácter refrescante la convierte en la elección ideal para reuniones al aire libre o días calurosos de verano.
A diferencia de la versión tradicional con vino tinto, esta bebida destaca por sus notas frutales más suaves y un color dorado atractivo. Su versatilidad permite usar frutas de temporada, lo que la hace única en cada preparación.
Además de deliciosa, la sangría blanca es una bebida práctica: se prepara con antelación, rinde varias porciones y aporta un equilibrio perfecto entre dulzura, acidez y frescura.

- 750 ml 1 botella de vino blanco joven y afrutado (ej. Sauvignon Blanc, Verdejo o Chardonnay ligero)
- 250 ml de gaseosa de limón o agua con gas
- 50 ml 3 cucharadas de licor de durazno o Triple Sec
- 1 manzana verde 150 g, en cubos pequeños
- 1 durazno 120 g, en rodajas finas
- 1 naranja 150 g, en rodajas
- 1 limón 100 g, en rodajas
- 2 cucharadas 30 g de azúcar o miel (ajustar al gusto)
- Cubos de hielo al gusto
- Hojas de menta fresca opcional, para decorar
Preparación
- Preparar la base: En una jarra grande mezcla el vino blanco con el azúcar y el licor de durazno. Remueve bien hasta disolver el azúcar.
- Agregar frutas y reposar: Incorpora la manzana, el durazno, la naranja y el limón. Mezcla suavemente, tapa y refrigera durante 1–2 horas para que las frutas liberen sus sabores.
- Finalizar y servir: Justo antes de servir añade la gaseosa de limón o agua con gas, mezcla con cuidado, agrega hielo y decora con hojas de menta.
Recomendaciones finales
- Usa vinos blancos jóvenes y frescos, evita los de crianza o muy secos.
- Ajusta la cantidad de azúcar o miel según tu gusto y el dulzor natural de las frutas.
- Para un toque tropical, agrega piña, mango o uvas verdes.
- Si prefieres menos alcohol, omite el licor y añade más gaseosa o jugo de frutas.
¿Sabías qué?
La sangría blanca nació en el norte de España, donde el vino blanco era más consumido que el tinto. Su frescura y versatilidad la hicieron popular rápidamente, hasta convertirse en una de las bebidas más pedidas en verano en toda Europa.
Datos importantes
1. ¿Qué vino blanco es mejor para la sangría blanca?
Los vinos jóvenes y frutales como Sauvignon Blanc o Verdejo, porque aportan frescura y ligereza.
2. ¿Se puede preparar sin licor?
Sí, simplemente elimina el licor y añade más gaseosa o jugo de frutas para equilibrar el sabor.
3. ¿Cuánto tiempo debo dejar reposar la sangría?
Lo ideal es entre 1 y 2 horas en el refrigerador. Así las frutas sueltan su sabor sin fermentar demasiado.